¿Cuánto cuesta mantener una web? (precios reales 2026)
Hace unas semanas expliqué cuánto cuesta hacer una página web. Este artículo es la otra mitad de la pregunta — la que casi nadie se hace antes de encargar la web y todo el mundo se hace después: ¿cuánto cuesta mantener una web funcionando? Aquí no hablo del pago único de crearla, sino del gasto recurrente de tenerla viva: dominio, hosting, actualizaciones, copias de seguridad y alguien que responda cuando algo falla.
Aviso de transparencia, el mismo que en el otro artículo: yo me dedico a esto y ofrezco mantenimiento, así que tengo interés en el tema. Precisamente por eso mis números son públicos — están en la página de precios — y por eso este artículo también te dice cuándo no compensa pagar un mantenimiento mensual.
La respuesta corta
El coste de mantener una web tiene dos bloques que conviene no mezclar.
1. El gasto fijo — lo pagas aunque nadie toque la web:
- Dominio: entre 10 y 20 €/año para un .es o .com normal.
- Hosting: entre 60 y 240 €/año para la web de un autónomo o una pyme (un alojamiento compartido decente o uno administrado básico).
- Certificado SSL: normalmente 0 €. Let's Encrypt viene incluido en casi cualquier hosting serio; si te lo cobran aparte, pregunta por qué.
Es decir: el suelo está entre 70 y 260 €/año sin que trabaje nadie.
2. El trabajo técnico — lo que de verdad la mantiene viva:
- En el mercado español, el mantenimiento web se mueve entre 50 y 300 €/mes según quién lo haga y qué incluya.
- Mi caso, con precios públicos: desde 50 €/mes + IVA, que son 2-6 horas al mes a 25 €/hora según cómo sea tu web. Sin permanencia.
Hagamos la cuenta completa, que es como se entienden los precios: 50 €/mes son 600 €/año de trabajo; súmale dominio y hosting y una web de presentación bien atendida sale por unos 700-900 €/año todo incluido. Si tu web necesita más horas — una tienda, reservas, campañas activas — o pagas tarifas de mercado más altas, la horquilla real se estira hasta los 3.900 €/año. ¿Por qué rangos tan amplios? Por lo mismo que en el precio de creación: "una web" puede ser cinco páginas estables que no se tocan o una tienda con cuarenta plugins. Lo importante no es el número, es saber qué estás pagando.
De dónde sale el coste: las tareas
El mantenimiento de páginas web se paga en horas, como casi todo en este oficio. Estas son las tareas que llenan esas horas, y lo que pasa si no se hacen:
- Actualizaciones de CMS, plugins y temas — comprobando antes que no rompen nada. El mantenimiento de WordPress es el caso más común: es habitual que una instalación tenga 15-30 plugins, y cada uno publica parches cada pocas semanas. Actualizar a ciegas tumba webs; no actualizar las deja abiertas.
- Copias de seguridad… y comprobar que restauran. Esta es la parte que casi nadie verifica. Una copia que nunca se ha probado a restaurar no es una copia: es una esperanza.
- Revisión de seguridad: versiones con vulnerabilidades conocidas, usuarios que sobran, permisos y ficheros que no deberían estar ahí.
- Monitorización de disponibilidad, para enterarte de una caída por un aviso y no por la llamada de un cliente.
- Comprobar que los formularios siguen llegando. Es de los fallos más traicioneros que existen: la web se ve perfecta, el formulario dice "enviado"… y el correo no llega a nadie.
- Pequeños cambios de contenido: textos, fotos, precios, una entrada nueva. En mi caso entran dentro de las horas si los priorizamos así.
Qué pasa si no la mantienes
No hace falta dramatizar: entre lo que he visto con mis propios ojos y lo que se repite una y otra vez en este oficio, la lista basta.
- Hace poco me encontré una web en activo con un WordPress de 2020: seis versiones mayores por detrás, funcionando de cara al público como si nada. Hasta que deje de hacerlo.
- El formulario que deja de entregar mensajes y nadie se entera hasta que un cliente llama preguntando por qué no respondes. Cada mensaje perdido era un cliente potencial.
- La copia de seguridad guardada en el mismo servidor que falla: cuando por fin hace falta, no está.
- El plugin vulnerable por el que entra spam o malware, y de ahí al dominio marcado como peligroso por Google, con el correo del negocio cayendo en spam.
Todos los sustos graves que he visto en webs de autónomos y pymes se habrían evitado con mantenimiento básico y revisiones periódicas. No es una póliza contra todo, pero convierte catástrofes en incidencias.
¿Iguala mensual o revisión puntual?
Aquí viene la parte que a un proveedor de mantenimiento no le conviene contarte, así que la cuento yo:
- Si tu web es pequeña, estable y sin tienda — cinco páginas que no se tocan, un formulario — es posible que con una revisión puntual cada pocos meses te sobre. Una iguala mensual generosa para una web así puede ser tirar el dinero.
- Si tu web tiene tienda, reservas, campañas activas o simplemente no puede permitirse estar caída, el mantenimiento mensual compensa: los problemas se detectan antes de que cuesten dinero.
- En cualquiera de los dos casos, da igual que contrates a un freelance o a una empresa de mantenimiento web: pide que el alcance esté en horas y por escrito, y que no haya permanencia. Si el servicio es bueno, no hace falta atarte para que te quedes.
¿Y si no sabes en cuál de los dos grupos cae tu web? Ese es exactamente el trabajo de la auditoría inicial: revisar versiones, copias, seguridad y accesos antes de decidir nada. Tengo explicado cómo hago esa revisión y qué mira, y si de ella sale que tu web no necesita mantenimiento mensual, te lo digo y a otra cosa.
La letra pequeña antes de contratar
Las mismas preguntas incómodas que recomendaba para el diseño valen para el mantenimiento:
- ¿El dominio y el hosting están a tu nombre? Si no, no puedes cambiar de proveedor sin pedir permiso.
- ¿Dónde se guardan las copias y cuándo fue la última vez que se probó a restaurar una? Es una pregunta incómoda. Hazla igualmente.
- ¿Qué horario real tiene el soporte? El mío es laboral español y lo digo claro: si tu negocio necesita cobertura 24/7 de verdad, necesitas un proveedor con guardias, y eso cuesta bastante más.
- ¿Qué recibes cada mes? Un resumen de lo hecho y del estado de la web, en un idioma que entiendas. Si pagas cada mes y no ves nunca nada, mala señal.
- ¿Qué pasa si lo dejas? Deberías irte con todo: accesos, copias y documentación. Sin dependencias artificiales.
Cómo lo hago yo
Mi precio ya lo has visto arriba: desde 50 €/mes + IVA, sin permanencia. Lo que falta por contar es por dónde empiezo: siempre por esa auditoría inicial que te dice en qué estado está tu web — versiones, copias, seguridad, velocidad y de quién es cada cosa — antes de que decidas gastar un euro al mes.
En la página de mantenimiento web en Madrid está el detalle de cómo trabajo — con visita presencial cuando el problema lo justifica — y el servicio de mantenimiento es el mismo en remoto si estás en cualquier otro sitio. Si quieres saber cuánto costaría tu caso concreto, cuéntamelo y te doy la estimación por escrito y gratis. Sin compromiso y sin persecuciones comerciales después.