Qué hosting necesita una web pequeña (y qué no hace falta pagar)
Casi todas las webs de autónomos y pymes que veo pagan un hosting mal elegido en una de las dos direcciones: o un plan de dos euros al mes que se cae cuando entra algo de tráfico y pierde el correo cada dos por tres, o un servidor sobredimensionado que nadie administra y que cuesta diez veces lo que la web necesita. Este artículo es la lista de lo que miro yo antes de contratar o de recomendar un alojamiento, con precios reales de 2026.
Los tres tipos, sin marketing
- Hosting compartido. Tu web vive en un servidor con cientos de webs más. Es lo más barato y, para una web de presentación con pocas visitas, suele bastar. El precio típico en España va de 2 a 10 euros al mes en planes básicos; un compartido de calidad se mueve entre 6 y 12.
- WordPress gestionado. El proveedor se ocupa de actualizaciones, copias, caché y seguridad de WordPress. Se paga por no tener que saber: de 10 a 30 euros al mes los planes normales, y de 25 en adelante los profesionales.
- VPS. Un servidor virtual solo para ti. Manda tú, y también arreglas tú. Los hay desde 5 o 6 euros al mes hasta 80, según recursos. Compensa cuando alojas varias webs o necesitas algo que el compartido no permite: una versión concreta de PHP, tareas programadas, una aplicación a medida.
Yo tengo mis webs y las de algunos clientes en VPS con panel Plesk, porque alojo varios proyectos y necesito controlar la versión de PHP y las tareas programadas. Para una web de un autónomo con diez páginas y un formulario, eso es matar moscas a cañonazos: un compartido decente o un WordPress gestionado le sobra.
Lo que sí importa, en orden
- El precio de renovación, no el de la oferta. Es habitual que el primer año esté en promoción y que la renovación duplique el precio. Muchos planes se anuncian por 2 o 4 euros y pasan a 6 o 12 al renovar. Mira la letra pequeña antes de firmar por tres años.
- Copias de seguridad que se puedan restaurar. No «hacemos copias diarias», sino «puedo restaurar yo desde el panel una copia de hace una semana». Pregúntalo. Y pruébalo una vez: una copia que nunca se ha restaurado no es una copia, es una esperanza.
- Versión de PHP actual. Una web PHP o WordPress en una versión sin soporte es una web con agujeros que nadie va a tapar. El panel tiene que dejarte elegir versión.
- Certificado SSL incluido y renovado solo. En 2026 pagar aparte por el candado no tiene sentido; Let's Encrypt lo da gratis y el panel debería renovarlo sin que te enteres.
- Correo aparte del hosting. Es la causa número uno de disgustos: cambias de hosting y pierdes el correo, o el hosting te mete en una IP con mala fama y tus correos llegan a spam. Si el correo es importante para tu negocio, contrátalo en un servicio de correo, no en el mismo plan que la web.
- Servidores en la Unión Europea. Por rendimiento con visitas de aquí y por el reglamento de protección de datos: alojar los datos de tus clientes fuera de la UE te obliga a más papeleo del que quieres.
- Soporte que responda en tu idioma y en horas razonables. No hace falta que sea 24 horas. Hace falta que cuando la web se caiga un lunes por la mañana alguien conteste.
Lo que no hace falta pagar
- Recursos «ilimitados». No existen. Es una forma de no decirte el límite real.
- Dominios gratis el primer año. Sale más caro al renovar y, peor, a veces el dominio queda a nombre del proveedor. El dominio tiene que estar a tu nombre, siempre.
- Constructores de webs incluidos, plantillas premium, cientos de correos. Si no los vas a usar, están inflando el precio.
- Un VPS «por si crecemos». Cuando crezcas, migrar cuesta unas horas. Pagar y administrar un servidor durante años por si acaso cuesta mucho más.
Qué elegiría yo, caso por caso
- Web de presentación de un autónomo, poco tráfico: compartido de calidad, entre 6 y 12 euros al mes, con copias restaurables y PHP actual. Correo aparte.
- Web de pyme con blog y algo de tráfico, en WordPress, sin nadie técnico dentro: WordPress gestionado, entre 15 y 30 euros. Lo que pagas de más te lo ahorras en actualizaciones y sustos.
- Varias webs, una aplicación a medida o necesidades concretas de servidor: VPS con panel, y alguien que lo administre, ya sea tú, tu proveedor o un mantenimiento contratado.
La pregunta que casi nadie hace
¿Quién va a mirar el hosting una vez al mes? Las actualizaciones, el espacio que se llena de copias viejas, el certificado que no renueva, el aviso del proveedor que nadie lee. Un hosting bien elegido y abandonado acaba dando los mismos problemas que uno malo. Si no vas a hacerlo tú, cuéntalo en el presupuesto: yo lo incluyo en el mantenimiento, y si tu web es pequeña y estable, quizá te baste con una revisión trimestral.
Si estás eligiendo hosting o sospechas que pagas de más, cuéntame tu caso: revisar un plan y decirte si te sobra o te falta es una hora de trabajo, y trabajo por horas.